lunes, 20 de septiembre de 2010

Objetivos

El Distrito Federal obtiene el agua para consumo humano en 71% de pozos locales que extraen agua de los mantos acuíferos, especialmente en el oriente de la ciudad. Un 26,5% del agua que consumen los capitalinos es importada de las cuencas de los ríos Lerma y Cutzamala, en el estado de México, y el resto proviene de las corrientes superficiales de la entidad, especialmente el río Magdalena. La ciudad consume 36.000 litros de agua por segundo. La mayor parte del líquido destinado al consumo humano en la capital mexicana presenta algún grado de contaminación, y sólo una vigésima parte es de calidad excelente. Como otros servicios en la capital mexicana, el agua también es subsidiada por parte del gobierno de la entidad y de la Federación; pero en el caso del agua, el subsidio es proporcional a la cantidad de agua que se consume por cada toma registrada: a mayor cantidad de líquido, la aportación estatal se reduce.
Uno de los problemas que presenta el suministro de agua al Distrito Federal es la sobreexplotación de los mantos acuíferos a través de cerca de un millar de pozos. El Distrito Federal carece de espacios suficientes que permitan la recarga de los mismos. Además, como se ha señalado, casi la mitad del líquido que se consume en la capital de México presenta algún grado de contaminación. La red de agua es antigua y constantemente requiere reparaciones, además que al presentar fugas genera pérdidas muy importantes en el caudal que llega a la capital. La distribución del agua es muy inequitativa, puesto que el oriente del Distrito Federal —la zona más poblada— recibe menos agua y de menor calidad que el poniente. Entre los proyectos urbanísticos que pretenden enfrentar los problemas de abasto de agua en la zona metropolitana del Valle de México destaca el de Vuelta a la ciudad lacustre, aunque éste no ha sido llevado a la práctica.
La importación del agua de la cuenca del río Cutzamala ha generado conflictos entre los habitantes de aquella región en el poniente del estado de México —especialmente los mazahuas— y las autoridades competentes en la cuestión hidráulica a nivel federal. El 18 de marzo de 2006, representantes mazahuas acudieron al Tribunal Latinoamericano del Agua a presentar una denuncia contra la construcción de una cuarta fase del Sistema Cutzamala, que aumentaría el caudal del agua destinada para el consumo del Valle de México. Argumentaron que la explotación de las aguas del Cutzamala ha causado grandes daños ecológicos en sus comunidades, donde menos de 15% de las viviendas cuentan con toma de agua domiciliaria. Como mecanismo de defensa de sus intereses, los mazahuas han ocupado en algunas ocasiones las instalaciones del Sistema Cutzamala y han realizado manifestaciones en la ciudad de México.
Drenaje y tratamiento de aguas de desecho
El agua de desecho de la ciudad se canaliza al río Tula y de ahí pasa al río Moctezuma que la lleva al Golfo de México. Cerca del 50% es tratada antes de ser vertida. El Sistema de Drenaje Profundo es el encargado de canalizar las aguas de desecho.



















Actualmente al definir la disponibilidad del agua, solo se hace tomando en cuenta la cantidad. Se suma el escurrimiento de todo el año y la recarga media de acuíferos, para obtener el valor señalado como disponibilidad natural anual.
Sin embargo el aguarealmente disponible es menos, debido a que el agua de mala calidadno puede usarse directamente para abastecimiento a las ciudades y de varias industrias. En muchos casos se requerirá tratar el agua para mejorar su calidad.
En la mayor parte del País el escurrimiento superficial es abundante en los meses de julio, agosto y septiembre; pero sí no se almacena, el agua escurre al mar; y no puede ser aprovechada en los meses de marzo, abril y mayo. Por lo que el balance hidráulico anual no permite evitar la sobreexplotación de los cuerpos de agua en época de estiaje (cuando no hay lluvias).
La disponibilidad real del agua se conocerá mejor si se realizan balances hidráulicos mensuales, en calidad y cantidad, por zona hidráulicas mas pequeñas que las cuencas hidrológicas, pues el agua disponible en la desembocadura de un río, muchas veces no viable económicamente trasportarla a las partes altas de esa cuenca.
Es evidente que no se debe extraer toda el agua de los ríos y lagos, hasta agotarla. El agua superficial, se requiere para la existencia de los ecosistemasacuáticos, ribereños y aledaños. Juega un papel importante en el contenido de humedad del aire, en el microclima, en la flora y en la fauna. Se estima no se debe extraer mas del 40% del agua superficial virgen, es decir los ríos y lagos deben mantener al menos el 60% de sus caudales y volúmenes naturales.
Por lo anterior se presenta a continuación un panorama de la disponibilidad del agua en México, a nivel de cuenca hidrológica, considerando cantidad calidad y la variación mensual de los escurrimientos superficiales. Realmente la disponibilidad del agua en México es escasa

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